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lunes, 4 de enero de 2010

CAMINANTE




CAMINANTE


Caminante como un reloj de arena, como la sangre de mis venas, de los sueños que no esperan a que en realidad sucedan, como la inocencia entre cadenas que se acostumbra a la ignominia, al juicio que siempre la supera, soy caminante, como sombra, alma en pena.Caminante entre gritos del alma, que del silencio se escapan, y tus huellas encuentran. Caminante no te detengas, ve con paso firme a donde ya te esperan, camina sin miedo, se como el viento ondea libre en lo alto, en la cima, en el desierto o en la maleza, recuérdales caminante que tu no necesitas una camisa de fuerza y sigue adelante indomable y amante de tu libertad, tu verdad y tu fuerza.


Luz Elena Sepúlveda

lunes, 19 de enero de 2009

LA DUDA



LA DUDA


¿Como podré decir que vivo si se de tu desprecio? ¿Como bosquejare mis recuerdos,
si conozco tu falta de amor que me deja sin aliento? Pregunto si podré renacer cada día,
romper con la angustia que provocael exilio de tus besos. Si pudiera con solo desearlo, arrancaría de raíz mis sentimientos, cuantos sueños rotos, fuerzas vencidas por el desconcierto.Una turbulencia de emociones, rompió mi paso fuerte y lo volvió lento. El inmenso silencio de la noche me hiere, me causa un gran sufrimiento. No esta mas el sol, no esta la luna ni su sueños, solo queda la entraña de la duda, clavada en tu recuerdo. Espíritu y cuerpo navegan cansados, se sienten pedregales en las plantas, las calles desiertas, el cielo límpido, solo queda, lustrada con los rayos de la luna, mi fiel compañera, una inmensa soledad.

Luz Elena Sepúlveda

sábado, 20 de diciembre de 2008

MORIR DE AMOR




MORIR DE AMOR


Cuantos años se fueron en ese caminar rutinario, la inercia te consumía con los sueños apagados y el ir y venir del calendario. Una mañana encontraste una razón, el a tu vida llego, con solo una sonrisa sacudió tu mundo interior, después su ternura, sus besos, su pasión y su amor, todo tu espacio transformo. Rebosabas alegría, sonreías sin aparente razón, la vida de pronto estaba llena de luz y color, cuantos sueños forjaron envueltos en la pasión, cuantas metas se trazaron para alcanzarlas los dos. atrás quedo la amargura, decías ya todo cambio. De pronto un día cualquiera, en un adiós silencioso se marcho, incrédula suplicabas te dieran una explicación, tu mente nublada nunca la encontró. El invierno llegaba y de nuevo el frió te cubrió, solo la muerte buscabas, la muerte deseabas en constante obstinación, intentos suicidas repetías sin cesar, mas la muerte se negaba en la víspera llegar. Pasan de nuevo los años, los recuerdos duelen más, con las flores de nochebuena y las luces de navidad, otra vez el deseo de morir por el dolor. Otro día cualquiera de primaveras en flor, la mano del destino cumplía su misión, en un accidente común para el diario y la prensa local. tu vida termino, en ese choque tu cuerpo acabo,
pues tu corazón muerto estaba desde el día en que el se marcho.
Dic/07
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Hoy una constelación deja fluir mi presente en el amor...
Luz Elena Sepúlveda

viernes, 12 de diciembre de 2008

CADENAS


CADENAS

Muchas cosas encadenan, no nos dejemos engañar, el silencio es el aliado, de abismos y condenas, dejemos que salgan los gritos, esos pedidos de auxilio, el llanto que contiene el alma, un “ayúdame”, “abrázame amigo”, la palabra es la mejor amiga de nuestra libertad.
Jesucristo te ama, es tu mejor aliado y amigo. Tambien yo te amo, cuenta conmigo.

Luz Elena Sepúlveda

viernes, 21 de noviembre de 2008

CUANDO EL VIENTO NO SE ESCUCHA


CUANDO EL VIENTO NO SE ESCUCHA

Algunas veces pasa, que no se escucha el viento y sin embargo esta y nos toca con suavidad, se queda en la piel y nos da un delicado beso.
Pensé en el viento y he deseado ser el, ser nube, ave, todo para llegar a ti. Hace tiempo te escribí un poema que dice eso y otras cosas que ya no recuerdo y aunque yo no escucho tu viento de respuesta, pienso que si los lees y que te enterneces al hacerlo, por que descubres en ellos todo mi amor y mi entrega a ti.

Haaaaaaay Dios mío cuanto siento, cuanto siento aquí en mi pecho, se ahogan tantas palabras, muchas cosas en medio de este silencio del viento, en medio de las penumbras de tu ausencia, de la insolencia de la vida que no me permitió llegar a tiempo para ti.

Luz Elena Sepúlveda