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viernes, 22 de octubre de 2010

LA LUCIERNAGA Y EL LOBO




LA LUCIERNAGA Y EL LOBO

Soy una luciérnaga confundida, creí tener la luz en mi mirada y vivía irradiándola en forma de apapachos y amor del alma, sonrisas tiernas y picaras, soy casi como una plaga pues te obstruyo la razón y confronto tu corazón.

Un día volaba por el bosque, con mis destellos anunciaba mi llegada a cualquier lugar en el que estaba, esa luz provoco que un lobo me mirara y descarado riendo a carcajadas me dijo “tu siempre has vivido equivocada, la luz de las luciérnagas no está en su mirada, menos tu ojitos tristes” Me quede pasmada yo hasta ese momento estaba errada, ¿entonces de donde viene mi luz? Pregunte asustada. El lobo reía y reía y abría tanto sus fauces que pensé terminaría por el devorada, _yaaa le dije enojada; entonces levanto su faz y descubrí el amor en su mirada, una mirada hermosa, dulce y cálida, llenita de amor, me toco con ternura con una de sus garras y dijo, tu luz es muy grande ojitos tristes, proviene de tu alma y es que eres una luciérnaga niña que quiere demostrar que con su luminosidad al mundo podrá cambiar.

Luz Elena Sepúlveda

viernes, 20 de agosto de 2010

EL RETORNO



Hoy regrese, regreso al vacio, a las noches de insomnio y en el insomnio las sombras, de pronto pienso que solo me fui a buscar excusas para estar lejos, en esta ausencia de amor que al partir me has dejado, en este silencio forzado, en este juego grotesco de respuestas cortas. Regreso cargada de tristeza, de esa tristeza que tengo que dejar detrás de la puerta para evitar nombrarte y al nombrarte llorarte como quisiera.


Mi mundo no es este en el que ahora vivo, lo absurdo es que extraño un pasado que nunca he vivido, ningún instante me ha pertenecido o ha sido mío tan solo lo he tomado prestado al destino.


No pretendo ser ni parecer víctima de nada, es un papel que abandone hace años, solo soy una mujer que ha perdido un ser amado, que tiene miedo de lo incierto, de este mundo dominado por intereses de mercado y de una tecnología que se utiliza para llenar espacios emocionales, huecos del ser humano, redes sociales en las que desojamos las vivencias, lo bueno y lo malo, en las que entregamos nuestra esencia sin importar que sea miel para el hocico de asno.


Este es mi retorno, repleto de incertidumbre, de soledad acompañada, de una actitud de lucha y ganas de no repetir lo mismo, quiero vivir como dueña de mis actos, con el respeto que me he ganado, disfrutar cada presente que Dios me regale con mi libre albedrio entregado a su voluntad por que así lo he decidido.


Luz Elena Sepúlveda